Lazo a lazo. Día 5



—¿Recuerdas aquellos lazos?

—¿Cuáles?

—Los de las festividades y travesuras.

—Ah, qué tiempos.

 

Se arranca los lazos que solo se pone para la foto escolar o un domingo festivo, desecha de una patada aquellos zapatitos brillantes que visiona como ortopédicos. Encauzándose en la osadía, confabula con un par de amigas. Ata lazo a lazo, con algo de nervio, sospecha de ser descubierta, a la riña de su madre, hasta crear la cuerda perfecta, la que con sus manitas lanzará desde la ventana a la calle, salvando o reteniendo algún objeto. Risas ingenuas ensordecen con suspicacia. Vecinas incrédulas observan la hazaña, amonestan, reclaman, pero sonríen. Aquel día 5 se repetiría hasta que pasó a otros. Otras gestas, donde el miedo no residía contemplativo, solo se embadurnaba de dispensa. La sencillez de creerse invencible. De inventar historias en la crédula letanía. De cohabitar bajo el influjo de los posibles. Mira atrás y evoca, aquellas dulces manos que la peinaban, añora hasta los imposibles, como cuando le caía colonia en los ojos, y aquella ceguera momentánea en realidad versara en ser un atisbo germinado. De que que la ofuscación, el no saber, fuera la respuesta. Vuelve al ahora, pero sigue allí, parte de ella está escondida en esa y otra escena, en el calor que guarece. Ese es su refugio imperecedero.

 


Nota: Conocéis el juego de: ¿Dónde está Wally? Pues buscad a una renacuaja con lazo. ¿Qué hay varias? Nadie dijo que fuera fácil.



Comentarios

  1. Yo también me creía invencible (a veces aún lo creo).
    No puedo aumentar el tamaño de la foto, así es muy difícil... apostaría a que la que tiene la cara de más traviesa...

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    1. Qué va, era de las más buenas, ;) Qué añoranza, por dios, volvería atrás solo para meterme en todos los líos posibles, luego que me regresen, ja, ja, ja.
      Pista: era de las altas, luego quedé renacuaja, pero en un momento de la vida respiré aire puro.
      Besos.

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  2. La palabra lazo es muy interesante en su doble significado que en este caso nos lleva al complemento, pero también une los lazos del pasado con los del presente. Creo que te tengo situada en la foto en la parte derecha y alejada de la profesora :))
    Besos, Irene.

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    1. Pues sí, Miguel. Bien lejitos de la profe, una insurrecta, ;) No qué va, era muy buena. Y repeinada tipo muñeca repollo, no hablaré de la ropa, hoy no, pero esos días de foto escolar una se sentía disfrazada, y muy incómoda, para que negarlo, con lo bien que se iba con el chándal y medio asilvestrada. Muy bien visto lo del lazo, como siempre, nunca te equivocas, :)
      Besos.

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  3. Jaja Pues no, la verdad que no es nada fácil.. hay una niña de rosa empezando por la izquierda que se sujeta las rodillas y carita de ratón, podrías ser tú o esa siguiendo en la final de abajo hacia la derecha otra que es todo lazo, le cuelga enorme sobre su cara, de chaqueta verde y mirada tímida, como que se esconde, también podrías ser, detrás una de oscuro con una cola lateral demasiado repeinada, esa me parece menos posible , aunque probable... o quizá la última de abajo, que se tapa la cara con las manos de vestido oscuro y flores blancas chiquitinas.. jajaja me rindo, bueno, seas quien seas, es una fotografía preciosa, como tus letras, un refugio muy confortable siempre, la infancia para la mayoría fue un refugio entrañable al que casi siempre nos gustaría volver.. un beso IRENE ya nos dirás cuando sale la solución del acertijo : )

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    1. Cómo me he reído al leerte, María, podría ser cualquiera de las que dices, o la que no te imaginas, ja, ja, ja. Siempre he sido tímida, pero cuando me siento segura, la cosa cambia, y aquí, ay, aquí. Otra pista: madre cordobesa afincada en un pueblo de Cataluña, que cuando tenía la oportunidad o excusa engalanaba a las hijas, quisieran ellas o no, ;) Qué bonito lo que me dices siempre, es precioso.
      Besos.

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  4. En nuestra nostalgia vive la niña que fuimos. Rebelde, traviesa, yo también odiaba zapatos brillantes y vestidos con lazos.
    ¿Eres la del vestido negro con cuello y mangas blancos o la del jersey azul, falda gris (creo) y medias blancas?
    Un beso.

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    1. Es que era para odiarlos, pero si me dan solo 10 minutos, volvería a pasar por el proceso de transformación, :) Se añora todo, hasta lo que no nos gustaba, pero qué libres éramos. Dejo la intriga, vas muy bien encaminada, Rosa, soy la del vestido negro, mangas y cuello blancos, cola de lado muy repeinada, y gracias a los tirones, un terrible dolor de cabeza, ja, ja, ja
      Besos.

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  5. Hola, preciosa Irene, ya de niña eras una muñequita encantadora, desde que vi la foto me pareció que eras la quinta de los de pie a la derecha del lector, con la cola lateral y el lazo cayendo al mismo nivel del pelo, se nota que no sonríes, ja, ja, no es algo que te agrade mucho eso de las fotos de grupos, lo intuyo por tu signo.
    Lo de los lazos, bueno siempre son ataduras, a veces entrañables y otras odiosas y agobiantes, pero esos recuerdos que asocias y en los que se detiene el tiempo rememorando, son una especie de mantra para el alma, en especial cuando esta atribulada y necesita refugiarse en los bellos y tiernos detalles vividos, como esas dulces manos o la sensación de ardor en los ojos que aunque molesta, es mejor que la realidad presente y una se adormece en el pasado para no dejarse morir por la pesadilla actual.
    Como siempre Irene, sacas un As de la manga y no te das por vencida, insisto, eres valiente y valiosa, aunque también seas voluntariosa, ja, ja. Besos querida, me encantó esta entrega.

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    1. Voluntariosa, ¿por terca? ja, ja, ja Entonces sí, no puedo negarlo. Sabes una cosa, preciosa Idalia, mis amigas las de siempre, siguen en esta foto, claro que con el tiempo se conocen más personas, algunas permanecen, otras se van, pero el lazo que me une a ellas es imperecedero, son sonrisas que siempre habitarán en mi corazón. Y eso es aire.
      Me han engañado y este fin de semana nos vamos de escapada, qué sucederá, si os mando un SOS, por favor, rescatadme, ellas sí son peligrosas, ja, ja, ja
      Mil gracias por tu enorme cariño.
      Besos.

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  6. Irene, lo de voluntariosa es por lo de arrancarte los lazos y tirar de una patada los zapatitos brillantes, ja, ja, y de seguro que se te dan bien esos arranques en otros aspectos, así somos las guerreras, no nos gusta que nos dominen e impongan majaderías ajenas. Más besos.

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    1. Uy, no, qué repelús, ja, ja, ja Para eso tolerancia cero, :)
      Muchos, muchos besos, preciosa Idalia.

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  7. ¡Qué gráfico y qué simbólico eso de usar los lazos para hacer una cuerda! Manejas muy bien los simbolismos. Genial.
    Un beso.

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    1. Hola, Paloma.
      Muchísimas gracias. Pobre mi madre, la traía de cabeza, porque los lazos quedaban deshilados de las puntas y enmarañados, sería mi subconsciente infantil que luchaba contra ellos.
      Un beso enorme.

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  8. ¡Hola, querida Irene!
    No he podido visualizarte en la foto, pero te imagino muy ingeniosa para despistar, ja, ja, y pasarlo muy bien a la hora de jugar con la osadía y el miedo. Cuando se es tan jovencita, a veces, se cree que se puede con casi todo, y es verdad. Está bien el atrevimiento, son momentos que después se recuerdan con gran cariño y sonrisas. Y los lazos, que buen elemento para seguir unidos pasado y presente. Son como lazos irrompibles, nunca se desatan del todo para que podamos volver atrás las veces que queramos.
    Me encantó leerte de nuevo, tu léxico y la forma de narrar son extraordinarios.
    Un abrazo, con el lazo de cariño que me une a ti.

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    1. Hola, preciosa Mila.
      Cuando somos unos renacuajos el miedo es invisible, y nosotros totalmente invencibles, y qué libertad más generosa nos proporcionaba esa sensación de ingravidez, ¿verdad? Ja, ja, ja
      Otro lazo enorme el que me ata a ti, pase el tiempo que pase, un día se cruzaron y ahí perduran alentando y cediendo un cariño eterno.
      Muchos besos.

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    2. Somos seres construidos a partir de memorias, individuales, compartidas colectivas, por eso es tan doloroso cuando empezamos a perderlas.

      Saludos,
      J.

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    3. Muchísimas gracias, José. Tus palabras tienen un deje nostálgico a la par que un residual muy bonito, la vida saquea, pero también deja momentos que perduran en nuestra retina, de ahí no salen, son los lazos a los que debemos agarrarnos cuando sentimos la pérdida.
      Un fuerte abrazo.

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